El balón intragástrico se aloja en el estómago durante un máximo de 6/7 meses, periodo tras el cual se extrae, nuevamente, mediante endoscopia. La función del balón es disminuir la sensación de hambre y reducir la ingesta de alimentos durante las comidas al producirse antes la sensación de saciedad.

No hay que olvidar que el balón intragástrico es sólo un complemento y una ayuda dentro de un tratamiento integral más amplio. Un equipo multidisciplinar (especialistas en aparato digestivo, psicólogos, nutricionistas, etc.) realiza el seguimiento del paciente durante un periodo de dos años.

El objetivo último no es sólo la pérdida de peso sino también que el paciente adopte unos hábitos de vida saludables para que mejore en salud y calidad de vida.